Euraque aborda un caso centroamericano –el del intelectual hondureño Rafael Valle, a mediados del siglo XX- para señalar de qué manera se va construyendo el relato de lo masculino y lo homofóbico dentro de un “paradigma patriarcal”.

 

Sexualidad masculina y homofobia en la historia de Honduras: las pistas disponibles 1

Darío Euraque

 

… el caso de Rafael Heliodoro Valle fue un poco un fantasma para los mismos hondureños. Ustedes han oído hablar mucho de Rafael Heliodoro Valle, pero lo conocen por el nombre.2

Germán Arciniegas, 1991

 

 

 

 

Por remover cosas pasadas, bien dijo alguien que los historiadores son como las beatas: se la pasan hablando de la vida ajena.3

Luis Hernán Sevilla Gamero, 1974

 

 

 

 

I. Introducción

En 1949, Ángel Zúñiga Huete (1885-1953), el gran ideólogo del Partido Liberal de la época, en un polémico folleto enjuició una aparente traición política del más importante poeta, historiador y bibliógrafo hondureño de la época, Rafael Heliodoro Valle (1891-1959).4 Como veremos con más detalle más adelante, en ese mismo folleto Zúñiga Huete insinuó cierto homosexualismo del famoso escritor Valle, quien en ese entonces se desempeñaba como Embajador de Honduras en Washington y gozaba ya de una fama continental por la voluminosidad y calidad de sus publicaciones.5

En 1955 Valle fue defenestrado de su posición como embajador por medio de una maniobra política típica de la época. Murió enfermo y frustrado en México en julio de 1959, aunque vanagloriado por los más importantes escritores de las Américas. Entre aquella época y fines de la década de 1970, en el extranjero y especialmente en México, donde vivió Valle casi toda su vida, se inculpaba a “Honduras” de su muerte. Según el Embajador hondureño en México en 1976, “hubo quien, en el transporte de su rabia vengadora, me increpara de este modo ¡Ustedes lo mataron!”6

¿Quién mató a Rafael Heliodoro Valle..? Mi propósito no es atender esta pregunta. Mi propósito es otro. Es quizás más controversial. Primero, el texto apelará a las insinuaciones y acusaciones destacadas en el folleto de Zúñiga Huete para explorar, quizás por primera vez en este país, los nexos entre la sexualidad masculina, la homofobia y su construcción histórica en Honduras. Este trabajo tiene como fin provocar investigación y contribuir a comenzar en el país una historiografía sobre la sexualidad en general puesto que dentro del mismo no existe ninguna historiografía sobre la hetero u homo-sexualidad en sí.7 Existen sólo observaciones generales, especialmente sociológicas. De hecho, con aisladas excepciones, hasta en la literatura se carece en Honduras de una compleja narrativa erótica y sexual.8

Si bien mi objetivo principal aquí es el ya destacado, merece enfatizarse que este pequeño aporte es parte de un nuevo proyecto biográfico que intentará ubicar los vínculos entre sexualidades, estética literaria y erotismo. Ya he publicado en Tegucigalpa un corto esbozo de este proyecto biográfico, el cual abordará la vida de un gay hondureño, Armando Méndez Fuentes (1925-2003).9 Méndez Fuentes, escritor y poeta inédito, vivió una especie de exilio cultural en Nueva York desde 1953 formando parte, si se quiere, de una “diáspora homoerótica latinoamericana”.10 Inicialmente se dedicó a investigar la vida de Froylán Turcios (1874-1943), otrora aliado del General Augusto Sandino y uno de los más importantes escritores de Honduras del siglo XX. La vida y obra de Méndez Fuentes constituyen un texto para analizar y ensayar narrar aspectos de la historia sexual centroamericana que aún permanecen inéditos, especialmente los que podría comprender una historiografía de las masculinidades en el siglo XX.

De hecho, en la década de 1980 -públicamente pero, también, en una correspondencia íntima con el historiador hondureño Luis Hernán Sevilla- Méndez Fuentes abordó brevemente la vida de Rafael Heliodoro Valle.11 Los detalles de ese intercambio los dejamos de lado en la biografía que trabajamos ahora;12 aquí quiero solamente enfatizar a manera de introducción que, como lo destacamos en un ensayo historiográfico aún inédito, en Honduras el género biográfico también permanece en su infancia, de nuevo con ciertas excepciones. 13 De hecho, aún carecemos de una biografía seria de Ángel Zúñiga Huete y contamos con una de Rafael Heliodoro Valle que requiere ser profundizada.

Si bien es cierto que el poeta Oscar Acosta publicó en 1964 la primera biografía sobre Valle, innovadora para su época, la misma ya ha sido editada dos veces, una en 1973 y otra en 1981, sin nueva documentación o una visión teórico-metodológica más actualizada.14 En 1991, ya para el centenario del nacimiento de Valle, en varias publicaciones conmemorativas se siguieron repitiendo los mismos datos y siguieron sin atenderse muchas incógnitas, especialmente la relativa a la sexualidad de Valle.15

La viuda de Valle, originaria del Perú y que murió en 1968, donó toda la biblioteca y mucha correspondencia de Valle a la Biblioteca Nacional de México; los trabajos sobre el pensamiento y producción literaria de Valle permanecen sin vincularse a su agitada vida, especialmente su vida íntima.16 En esa biblioteca yace una muy sugestiva correspondencia de la década de 1930 entre Valle y el gran poeta colombiano Porfirio Barba-Jacob, cuya homosexualidad y aventuras amorosas confirmó su más autorizado biógrafo hace unos años en una espléndida biografía, fundamentándose en parte en dicha correspondencia.17

La correspondencia, cuyo contenido me sugirió para éste y otros trabajos el poeta Oscar Acosta, contiene datos íntimos y reveladores sobre Valle, datos que Zúñiga Huete en 1949 desconocía textualmente pero que destacó como rumores al yuxtaponer su masculinidad heterosexual y homofóbica contra el aparente homosexualismo de Valle.18 Este aspecto de la controversial polémica entre Zúñiga Huete y Valle, ambos viejos miembros del Partido Liberal, ha sido marginado por completo por prácticamente todos aquellos que se han ocupado de abordar la vida política de la época y a estos personajes en particular.19

Según veremos enseguida, las afirmaciones de Zúñiga Huete representaban -como diría la socióloga hondureña Rocío Tábora- una construcción de una masculinidad patriarcal muy hondureña.20 Es más, en un tercer apartado retomaremos los argumentos de Tábora y nuestros datos históricos, el folleto de Zúñiga Huete de 1949 y la correspondencia cruzada entre Barba-Jacob y Valle, para enriquecer el novedoso aporte sociológico y cultural que hiciera Tábora a mediados de la década pasada. El hecho es que el folleto de Zúñiga Huete representó una narrativa particular de una heterosexualidad masculina “machista”, tal como lo analizara durante tres décadas el Dr. A. León Padilla, Profesor de la Cátedra de Psiquiatría en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.21

 

II. Las Acusaciones de Zúñiga Huete en 1949 contra la sexualidad de Heliodoro Valle

¿Qué afirmó Angel Zúñiga Huete en 1949 contra el entonces embajador hondureño en Washington y el más importante escritor de Honduras de aquella época? ¿Cuál fue el contexto de las declaraciones públicas contra Valle? ¿Qué nos dicen esas declaraciones sobre la masculinidad hondureña de la época y la construcción de la heterosexualidad de entonces y las décadas sucesivas? Ofrecemos primero, en este apartado, un registro en torno a la primera pregunta planteada. Posteriormente, en otro apartado, citaremos la correspondencia entre Porfirio Barba-Jacob y Valle.

Desde mediados de 1945, en el contexto de una disputa política con Rafael Heliodoro Valle, Angel Zúñiga Huete redactó una carta -luego publicada en el folleto de 1949- donde Zúñiga Huete se defendió de ciertas recriminaciones de un político del Partido Liberal. Zúñiga Huete se defendía de haber hecho circular chismes sobre Valle y lo hizo afirmando lo siguiente:

Si yo hubiese deseado recoger chismes acerca de usted, no habría tenido necesidad de buscarlos en provincias. Habría encontrado harto material de esa naturaleza, aquí, en México, donde (su reputación) es pasto de ciertas cuchufletas de los estudiantes, de subido color, como para hacer sonreír a las gentes dadas al humorismo…
La frivolidad con que usted se retira de la discusión que intencionalmente promovió, no me sorprende en su psicología de poeta lírico y de la que cabe decir, que es "voluble como la onda”. 22

El contexto político de esta carta, para resumir muy brevemente, era el debate entre liberales en el exilio sobre estrategias y tácticas para abordar la dictadura en Honduras del entonces General Tiburcio Carías Andino, quien gobernaba el país desde 1933. Valle, en conversaciones con el General Carías en mayo de 1945, acordó plantearle al exilio un plan de transición pacífica. El plan - aunque se presentaría al exilio organizado en sí- sería dirigido especialmente a Zúñiga Huete, quien desde la década de 1930 era el máximo caudillo del Partido Liberal de Honduras, derrotado por Carías a fines de 1932 en elecciones presidenciales, y quien se perfilaba como el máximo revolucionario militar contra el continuismo dictatorial impuesto a partir de 1936. De este contexto se desprende que en la carta de Zúñiga Huete el comportamiento político de Valle en 1945 no fuera sólo una traición sino una expresión de su “psicología de poeta lírico”, lo cual, como veremos enseguida, Zúñiga Huete asociaba con una patología sexual.

Notas

(1) Una versión anterior del presente texto fue presentada como ponencia ante el VII Congreso Centroamericano de Historia -Mesa Género e Historia- realizado entre los días 19 y 23 de Julio de 2004. volver al texto

(2) ARCINIEGAS, Germán, Memoria Congreso Latinoamericano sobre Rafael Heliodoro Valle, Comité Organizador del Centenario de Rafael Heliodoro Valle, San Pedro Sula, 1992, p. 57. volver al texto

(3) SEVILLA, Luis Hernán, “En Tiempos de la Colonia”, en Anales del Archivo Nacional, nº 13, año VIII, Tegucigalpa, 1974, p. 77. volver al texto

(4) ZUÑIGA HUETE, Ángel, Cartas: una actitud y una senda, veleidades de un veleta, México, 1949. volver al texto

(5) Las amplias apreciaciones de intelectuales continentales y la bibliografia de Valle pueden consultarse en ROMERO DE VALLE, Emilia (comp.), Corona a la memoria de Rafael Heliodoro Valle, Libros de México, México, 1963. volver al texto

(6) PEREZ CADALSO, Eliseo, “Historia de un golpe bajo”, en Segisfredo T. Infante (comp.), Homenaje a Rafael Heliodoro Valle, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1989, pp. 23-27. Para fines de la década de 1970 un reconocido periodista mexicano caracterizó a Valle como “hondureño de origen pero mexicano de corazón…”. HERNANDEZ, Francisco Javier, Personajes ilustres, Editorial Oasis, México, 1984, p. 23. volver al texto

(7) Este proyecto se nutre de una amplia historiografía que el autor ha venido escudriñando durante los últimos dos años, cuando también tuvo la oportunidad de diseñar asignaturas sobre sexualidad, raza y erotismo en las Américas. Entre muchos otros, me han sido muy útiles los siguientes textos: LANCASTER, Roger y DI LEONARDO, Micaela (eds.), The Gender/Sexuality Reader, Routledge, 1987; DUBERMAN, Martin B. et al., Hidden from History: Reclaiming the Gay & Lesbian Past, New American Library, 1989; PAGLIA, Camille, Sexual Personnae: Art & Decadence from Nefertiti to Emily Dickenson, Yale University Press, 1990; KATZ, Jonathan Ned, Invention of Heterosexuality, Dutton, 1995; WEISNER-HANKS, Merry, Gender in History, Blackwell, 2001; ALTMAN, Dennis, Global Sex, University of Chicago Press, 2001; PHILLIPS, Kim & REAY, Barry (eds.), Sexualities in History: A Reader, Routledge, 2002; y MINTON, Henry, Departing from Deviance: A History of Homosexual Rights & Emancipatory Science in America, University of Chicago Press, 2002. volver al texto

(8) Ver VILLARS, Rina, “La homosexualidad como fenómeno sociocultural”, en GUIFARRO, Blanca (comp.), Antología: entre amigas (1992-1997), Guardabarranco, Tegucigalpa, 1999, pp. 80-86. Aun en literatura se carece en este sentido. “Parece ser que el tema del erotismo en el marco de la sociedad nacional causa todavía ciertas reacciones de rechazo, más que de entendimiento sobre el fenómeno de la modernidad”. Ver Introducción, selección, y notas de SALINAS PAGUADA, Manuel y CARDENAS AMADOR, Galel, En el círculo de cobre: antología del cuento erótico centroamericano, Lithopress Industrial, Tegucigalpa, 1993, p. 1. volver al texto

(9) EURAQUE, Darío, “En busca de Froylán Turcios: apuntes sobre La Vida y Obra de Armando Méndez Fuentes”, Paraninfo, Año 12, nº 23, Tegucigalpa, 2003, pp. 177-197. La versión preliminar de este trabajo se presentó primero en el VI Congreso Centroamericano de Historia que se llevó a cabo en Panamá en Julio de 2002. volver al texto

(10) FOSTER, David William, “The Homoerotic Diaspora in Latin America”, Latin American Perspectives, vol. 29, nº 2, March 2002, p. 163. volver al texto

(11) SEVILLA, Luis Hernán, “Viuda de Heliodoro Valle da de Palos a Escritores Hondureños”, Diario Tiempo, nº 5424, San Pedro Sula, 1985, pp. 6 y 29; y “Armando Méndez Fuentes Defiende a Escritores Hondureños”, Diario Tiempo, 19 de diciembre de 1985, pp. 7 y 30. En su ensayo periodístico, Sevilla, sobrino de la novelista hondureña Lucila Gamero, citaba correspondencia inédita de la viuda de Valle donde condenó a amigos y admiradores de Valle, incluso a su único biógrafo, Oscar Acosta. Ello pese a que en la edición de 1964 de la biografía Acosta agradeció “públicamente a la viuda del doctor Rafael Heliodoro Valle, la escritora doña Emilia Romero de Valle, las atenciones y los libros que desde la ciudad de México le ha remitido al autor de este trabajo”. volver al texto

(12) Sevilla Gamero y Méndez Fuentes estaban al tanto de códigos clandestinos homosexuales que facilitaban la comunicación entre sí y su correspondencia lo registra en detalle, detalles que no se encuentran en otras historias de amor heterosexual. Ver DE OYUELA, Leticia, Dos siglos de amor, Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, 1997. En 1965, Sevilla Gamero le preguntaba a Méndez Fuentes “¿Que si pertenezco a los ‘41?”. Su respuesta: “Sí, supongo que sí….”. Carta de Luis Hernán Sevilla Gamero a Armando Méndez Fuentes, de Tegucigalpa a Nueva York, 20 de septiembre de 1965. La referencia es a los “famosos 41” en la historia moderna del homosexualismo en México de 1901 en adelante. Ver MCKEE IRWIN, Robert, “The Famous 41: The Scandalous Birth of Modern Mexican Homosexuality”, Gay and Lesbian Quarterly, 6 (3), 2000, p. 353-376. volver al texto

(13) EURAQUE, Darío A., “Historiografía de Honduras, 1950-2000”, manuscrito inédito, p. 43. Autores hondureños que han generado biografías importantes son: Gustavo Castañeda, Rómulo Durón, Esteban Guardiola, Medardo Mejia, Elvia Castañeda de Machado Valle, Mario R. Argueta, Alexis Machuca, Enrique Aguilar Paz, Juan Ramón Martínez, José Reina Valenzuela, Leticia Oyuela, y Rodolfo Pastor Fasquelle. Ciertos extranjeros han enriquecido el género también: Louis Bumgartner, Janet Gold y William Lewis (Guillermo Yuscarán). volver al texto

(14) La publicación de la biografía en 1964 se fundamentó en un ensayo premiado en 1961 por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. volver al texto

(15) Ejemplos son PAZ BARNICA, Edgardo, Los valles y los siglos, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1992; o la Memoria del Congreso Latinoamericano sobre Rafael Heliodoro Valle, Comité Organizador del Centenario de Rafael Heliodoro Valle, San Pedro Sula, 1992. volver al texto

(16) Ver los muy importantes aportes contenidos en MARTINEZ MIRALDA, Roger y ORDOÑEZ SAN MARTÍN, Emma Leticia (comps.), Ensayos escogidos de Rafael Heliodoro Valle, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1991; ARGUETA, Mario, Honduras y los hondureños de la pluma de Rafael Heliodoro Valle, Tegucigalpa, 1992; y CASTILLO, Roberto, Filosofía y pensamiento hondureño, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1992, pp. 107-123. volver al texto

(17) VALLEJO, Fernando (comp.), Cartas de Barba-Jacob, Revista Literaria Gradiva, Bogotá, 1992, pp. 109-111, 118-122, 123-127, 128-136, 146 y 152-160. volver al texto

(18) Agradecemos profundamente al poeta Oscar Acosta, con quien sostuvimos conversaciones en Tegucigalpa en abril de 2000, el habernos señalado la recopilación de las cartas hecha por Fernando Vallejo. El poeta Acosta le dedicó un corto capítulo a la relación entre Barba-Jacob y Valle cuando publicó la primera versión de su biografía en 1964. Acosta, en su biografia publicada en 1964, agradeció al director de la Biblioteca Nacional de México “por las facilidades que le proporcionaron en sus consultas personales….”. Yo entiendo por ello que Acosta visitó la Biblioteca de Mexico ; siendo así, o no vio las cartas que cita Vallejo o las vio y quizás no las quiso citar. Queremos, mientras tanto, reconocer que el poeta Acosta recibió elogios importantes por su innovadora biografía de Valle a mediados de la década de 1960. Ver una recopilación de los mismos en Oscar Acosta: poeta de Honduras, Editorial Iberoamericana, Tegucigalpa, 1996, pp. 185-198. volver al texto

(19) Existen autores que aluden a las acusaciones sobre la sexualidad de Valle pero sólo indirectamente. Por ejemplo, uno de las más eminentes historiadores de Honduras, amigo nuestro, declaró hace ya más de una década que el comportamiento político de Valle “le trajo como resultado ataques y críticas virulentas (que en ocasiones alcanzaron niveles de insulto personal…)”. ARGUETA, op. cit., p. 60. volver al texto

(20) TABORA, Rocío, Masculinidad y violencia en la cultura política hondureña, CEDOH, Tegucigalpa, 1995. volver al texto

(21) LEON PADILLA, A., El machismo en Honduras, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1981. volver al texto

(22) ZUÑIGA HUETE, op. cit., p. 41. La carta fue fechada en México el 4 de julio de 1945. volver al texto

 

 
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