“Vivimos una fase del neoliberalismo que neutraliza la política a través de tecnócratas”

gianni-vattimo-12Gianni Vattimo participó de la charla “Religión, Política y Filosofía” y recibió el diploma de “Visitante Distinguido” de la FFyH. En una Europa entregada hace años al poder de técnicos y corporaciones, el filósofo italiano, militante comunista y ex parlamentario europeo, alertó sobre la importancia de recuperar la dimensión humana de la política a través de  la filosofía y la religión para construir un mundo más justo.

La expectativa era directamente proporcional al visitante, y por eso el auditorio Hugo Chávez desbordó de público, que desde distintos ámbitos y espacios se llegó para escuchar al filósofo italiano que cruzó el pensamiento, la militancia política y la religión para estar siempre del lado de los que no tienen, los que más sufren o directamente son marginados o invisibilizados por el poder en sus diferentes dimensiones. En palabras de Vattimo, “los más débiles”.

Con 80 años, quien se recibió en la Universidad de Turín es un referente ineludible de la filosofía contemporánea ligado por su producción intelectual y compromiso político con América Latina, a tal punto que el Decano de la FFyH, Diego Tatián, lo presentó como un “filósofo latinoamericano”, en alusión a las palabras y el acompañamiento que el propio Gianni  ha expresado en distintas oportunidades sobre las experiencias políticas de gobiernos populares de los últimos quince años en América Latina.

Momentos después, Guadalupe Reinoso, directora de la Escuela de Filosofía de esta Facultad, le hizo entrega del diploma de “Visitante Distinguido”, y valoró la importancia de que el filósofo compartiera su experiencia y conocimiento ante un público abierto y heterogéneo, no solo de filósofos y académicos: “Esta conferencia representa un modo activo de pensar no solo la reflexión filosófica sobre cuestiones como la religión y la política, sino también el lugar central que posee la divulgación de las humanidades en general y la filosofía en particular. Un tópico, el de la divulgación, ineludible en la reflexión sobre la universidad pública”.

gianni-vattimo-2Y cuando Vattimo se disponía a hablar, Tatián le pidió permiso para decir algunas palabras, que el italiano cedió con un movimiento de cabeza: “A Gianni lo conocí en un Congreso en el 87 sobre Nietzsche y Heidegger, y me impresionó que había tomado nota del fracaso de la tradición revolucionaria, porque él viene de las grandes luchas, y como filósofo y luego como parlamentario europeo, renovó el interés y el compromiso para pensar y transformar el mundo, para hablar de una filosofía de los débiles, a tal punto que muchas veces lo he escuchado decir que Latinoamérica es el futuro de Europa”.

Vattimo, quien arrancó la charla con una rigidez gestual y discursiva que iría mutando a una relajada ironía a la hora de desarrollar sus temas, aceptó complaciente el reconocimiento de la FFyH, y se metió sin ninguna estructura o libreto sobre tres ejes gigantes: Religión, Política y Filosofía. Lo hizo con la mirada puesta en lo que pasa en Europa, uno de los centros del poder mundial cuyos hechos y procesos impactan e influyen –a veces más, a veces menos- en esta parte del globo.

gianni-vattimo-1“Los filósofos europeos de hoy quieren ser todos norteamericanos, y yo siempre consideré a América Latina el futuro de Europa”, devolvió el italiano, que más que un gesto de buena voluntad ante tanta caricia recibida, adelantaba lo que sería la principal idea que quiso transmitir en su paso por esta Facultad: una crítica profunda y descarnada a la deshumanización de la política actual, conducida desde Bruselas por tecnócratas obsesionados por números y equilibrios fiscales que tanto gobiernos liberales como socialistas acatan a costa del sacrificio y el bienestar de mayorías que, año tras año, no importa el país, van perdiendo conquistas y derechos sociales que hacen pensar que el Estado de Bienestar europeo fue un sueño lejano y utópico al que hay que terminar de enterrar.

“Estamos en una fase del neoliberalismo de neutralización de la política a través de técnicos. El sentido filosófico, nuestra existencia misma está en manos de una máquina que sólo nos impone roles, y que se mueve en función de normas y reglas establecidas por instituciones misteriosas, que lejos están de la voluntad popular. El Parlamento Europeo, del cual yo fui parte, y el Consejo Europeo aún más, toman decisiones que están inspiradas por técnicos, lejos de las aspiraciones del pueblo”, advirtió Váttimo.

En sintonía con el título de la charla “Religión, Política y Filosofía”, quien se definió como un discípulo del filósofo alemán Martin Heidegger, sostuvo que “en este proceso de maquinación, la integración económica funciona para favorecer a las multinacionales, no tiene en cuenta los derechos de los trabajadores ni de las comunidades. Desde los tratados de libre comercio entre países se borran los límites y las fronteras, pero sólo para la circulación de los capitales y las empresas. Mientras las corporaciones tienen libertad de circulación, se construyen muros y barreras que dividen a las personas entre países y también entre grupos sociales”.

gianni-vattimo-7En plena expansión del capital financiero, Vattimo alertó que la idea “de que el mundo integrado es necesario y funciona maravillosamente se sostiene al costo de la libertad de los ciudadanos, porque la integración económica tiene como contracara la construcción de muros y fortalezas que segregan y aíslan a las personas”. Por eso, recalcó que “la filosofía tiene un sentido que es la defensa de la existencia para que este mundo sea vivible, y tiene que ayudar a luchar contra esta neutralización universal”.

“No hay salvación técnica solamente, sino ética y política” 

En este escenario internacional que no invita a ser optimista en lo político, enfrascado en una crisis económica que ya lleva casi una década por seguir las recetas neoliberales de valorización financiera, con una Europa que se encierra en muros como la Edad Media para evitar la llegada de inmigrantes que huyen de sus países por la miseria y las guerras provocadas por las multinacionales europeas y norteamericanas, el profesor de la Universidad de Turín y autor de “Las aventuras de la diferencia”, “El pensamiento débil”, “La sociedad transparente” o “Creer que se cree”, por citar algunos de sus libros más conocidos, resaltó que “hoy no se puede participar de la política si uno no es ciegamente optimista”. Y en este sentido planteó que “sólo una actitud religiosa explícita puede ayudarnos a transformar el mundo”, opinión que generó sorpresa viniendo de un comunista hormonal.

gianni-vattimo-9Y casi a modo de defensa ante un auditorio que lo escuchaba en absoluto silencio y respeto, Váttimo soltó: “Me acusan de católico-comunista. Soy comunista por la injusticia del mundo, me escandaliza esa injusticia. Se necesita un compromiso político y ético muy fuerte para enfrentar esto, y en un compromiso activo hay una fuerte inspiración religiosa”. Por eso, se preguntó y preguntó a los presentes: ¿Por qué debiera de ocuparme de lo político sino fuera cristiano, si no me preocupara el otro, la suerte del prójimo, la miseria humana?”.

Aunque se lo notaba cansado por el trajín que lo había llevado por la Feria del Libro, el filósofo italiano aceptó una ronda de preguntas del público, momento que sirvió para profundizar sobre el rol que puede y debe jugar la filosofía y las humanidades en general para recuperar la dimensión humana de la política. “La técnica es neutral, el problema es quién la utiliza, por eso no hay salvación técnica solamente, sino ética-política, y en Europa hoy los gobiernos están manejados por tecnócratas que solo cumplen órdenes de instituciones democráticamente dudosas. Lo que a mí me interesa poner en discusión es la autonomía de la técnica”, aclaró Váttimo.

Por último, ante una consulta de con qué autores o corrientes deben formarse los filósofos, el discípulo de Heidegger no dudó en afirmar que “con estudios de la filosofía universal. Hoy se prescinde de los estudios sociales y sobre todo de la filosofía. Y lo que está faltando es más filosofía, más humanidades. En este mundo occidental, industrial, tecnificado, se necesitan más ciencias humanísticas”.

Por Camilo Ratti

Fotografías: Irina Morán

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